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martes, 13 de agosto de 2013

CosmoMartes 13 (o cómo dejar al hombre del paraguas "bien vestido")

El Cosmoequipo lo comentaba por teléfono en las horas previas. Una (Cosmo)rueda de prensa en martes 13 podía dar paso a cualquier fenómeno sobrenatural. Quizás por eso, por lo reseñable del momento, Juan Miguel Moreno Calderón hacía mención en el inicio de su intervención a la fecha  y, a modo de ojalá, advertía: "que eso no sea un mal presagio". Los demás conteníamos la respiración. Estábamos a punto de ver volar paraguas y conocer un extenso avance de programación de esta Décima Edición de Cosmopoética, con la que se busca una vuelta a la esencia del Festival: la poesía en Córdoba y la implicación de los distintos colectivos de la ciudad. Lejos de citas cumbre, como fue la reunión de los Novísimos en Cosmopoética 9, en esta ocasión, el hombre del paraguas trata de hacer memoria y reivindicar las raíces de esta indisoluble unión Córdoba-Poesía. 

En cuanto a raíces, Pablo García Baena es tronco y tierra fértil, de ahí que haya sido elegido como protagonista del acto inaugural, el homenaje "Querido Pablo", con el que nuestro hombre del paraguas reivindica justicia poética para ese muchacho que recibía el Premio García Lorca apenas unos días después de la clausura de la pasada edición. Sin embargo, más allá de horizontes -Pablo es guía poética y espiritual en la ciudad-, que un Festival como Cosmopoética se sostenga edición tras edición en un contexto como el actual se debe no solo al empeño de sus impulsores, sino a la entrega total de la ciudadanía. Moreno Calderón sentenciaba que "Cosmopoética está pensada para los cordobeses" y recalcaba la relevancia del impulso a la participación en esta edición de aniversario, en la que se convierten en pieza clave ciclos-esencia, que se han mantenido año tras año con una gran acogida, como Anónimos, Voces del Mundo, Voces de Córdoba, Versos sumados...


Más allá del enfoque y los ciclos, la rueda de prensa iba de nombres, de resaltar a algunos de los invitados, cuyo listado completo puede consultarse ya en la cosmoweb (¡y ya podéis comenzar a inscribiros en los talleres a través de ella!). Serán 12 los Poetas del Mundo -de 10 países/ 4 continentes-, más de 25 poetas nacionales y diversos autores locales los que tomen la ciudad del 23 de septiembre al 6 de octubre, bajo la coordinación literaria de Joaquín Pérez Azaústre, si bien será José Daniel García el que capitanee a los emergentes con el ciclo "Suave es la noche", por el que pasarán Luna Miguel, María Sánchez (UCOpoeta) y Guillermo Morales Sillas, VI Premio Pablo García Baena (La Bella Varsovia), entre otros.

El turno de preguntas llegaba tras hablar de Poesía y Música, de los homenajes, de los talleres... Primera pregunta: el presupuesto. Sin recelar en absoluto, Moreno Calderón afirmaba que #cosmopoetica10 disponía de un presupuesto "ligeramente inferior" al de la pasada edición, con 350000€ procedentes de la Delegación de Cultura, si bien con gastos indirectos incluidos este ascendía a unos 400000€. La segunda "pregunta del millón": previsión de asistencia, de público. "Un nivel de asistencia similar al del año pasado", contestaba Moreno Calderón, mientras se disculpaba por su mala memoria por no apelar a la cifra exacta.


Al finalizar la rueda de prensa, mucho bullicio periodístico. "Veintisiete minutazos de rueda de prensa", "Estamos expectantes por ver todos esos nombres"... Y luego un momento de calma, de tomar aliento. Moreno Calderón, sonriente y expectante, pregunta a Pálida: "¿Hemos dejado al hombre del paraguas bien vestido?" Pálida se toma su tiempo, repasa RTs y menciones y sonríe finalmente: "Sí, yo creo que sí."




Pálida señorita del paraguas

domingo, 7 de octubre de 2012

Historia de una foto

Estos son los fotógrafos que fotografiaron a los Novísimos cuarenta años después. Con su cámara a cuestas, en moto o en bici, son los esperaron pacientemente en el patio de Bodegas Campos al mediodía para inmortalizar un momento poético singular. 


 De izquierda a derecha, Francis Vargas (El País), Rafa Madero (Cordópolis y El Mundo), Lola Araque (Cosmopoética) y Paco Sánchez Moreno (Diario Córdoba). 

Los que protagonizaban la foto histórica (oficial) llegaron a Córdoba en tren o en avión, con sus libros y sus risas, con sus corbatas y sus trajes. Son estos otros, los de Castellet, los Novísimos. Aterrizaron en la ciudad los que estuvieron incluidos en esa antología y algunos de los que quedaron fuera, pero también sus estudiosos, como Juan José Lanz o Túa Blesa. Cinco mesas y muchas conversaciones en el exterior de la Sala Orive más tarde los conocemos mejor, no solo poéticamente.
 Novísimos y acompañantes junto a José Nieto (Alcalde), Juan Miguel Moreno Calderón (Concejal Delegado de Cultura Ayuntamiento de Córdoba) y Joaquín Pérez Azaústre (Director Literario del Festival). Fotografía de Lola Araque

Sabemos de sus influencias (ese Góngora siempre latente y la reivindicación de Cántico, especialmente de Antiguo muchacho de Pablo García Baena), de su pretensión de ruptura con las estéticas caducas de aquel momento, de su afición a referenciar obras, autores, conceptos, etc., y de la predilección por lo cinematográfico de unos frente a la reivindicación del metalenguaje de otros. También conocemos algunas peculiaridades de la relación entre ellos y cómo ensalzan la figura de Pere Gimferrer, como pieza clave de su generación.

Sí, ellos han protagonizado este reencuentro histórico, pero no debemos olvidar que, si han estado aquí, es porque hay una intrahistoria que contar, una intrahistoria cósmica de fotógrafos que fotografiaron a los Novísimos, coordinadores, gestores y demás personal que dedicaron muchas llamadas y emails a que los Novísimos estuvieran, periodistas que se esforzaron por hacer que los Novísimos saltaran a los medios y al 2.0… Todos ellos, los protagonistas de esta intrahistoria, también están en la foto del reencuentro, aunque no se vean. Ellos no son los Novísimos; son los que hicieron que los Novísimos estuvieran aquí, con el hombre del paraguas.
Pálida señorita del paraguas

PD: Recopilaremos en un documento todos los tuits de las retransmisiones de las mesas novísimas lo antes posible, a modo de resumen histórico-cibernético de este reencuentro. Pero eso será dentro de unos días. Ahora toca llevarse prendidos en los ojos todos los versos y los momentos singulares de esta edición de Cosmopoética 9, porque, aunque parezca mentira, la clausura del Festival tendrá lugar esta tarde: Alcázar de los Reyes Cristianos, 20.30h, con “En un claro del tiempo”, de Jesús Vigorra y Carmen Camacho.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Contra la épica

Leopoldo María Panero advierte en la película El desencanto (Jaime Chávarri, 1976) que mostrar la historia de la familia debiera resultar romántico y lacrimógeno, pero que “la realidad es demasiado deprimente”. Quizás esta afirmación lo que refleje todo. Porque pese a que Javier Fernández durante la presentación anterior a la proyección del film decía “hoy es un buen día para los que aman la poesía”, los reunidos en la Filmoteca de Andalucía –en una tarde astorgana de verano- no iban a toparse con la poesía más allá de un nombre –el legendario Leopoldo María Panero- y unos versos murmurados vagamente por este, sino con la épica que reivindica la figura del héroe y ensalza sus hazañas, siempre a medio camino entre la realidad y la ficción. Una épica construida a través de la expresión oral, de los diálogos, familiares en el caso de los en blanco y negro e improvisados en los de a todo color (y en directo).


 Fotograma de El desencanto (Jaime Chávarri, 1976)

Entre dos ingenieros que no ejercen como tales, Javier Fernández y Fernando Vacas, aparecía en el escenario Leopoldo María Panero, a modo de presentación de esta película, un híbrido entre documental y ficción (a base de personajes reales), que podría entenderse –en este contexto cósmico- como un poema novísimo. “Brilla como una rareza dentro de lo que es el cine español”, comentaba Fernández sobre esta obra de Jaime Chávarri, cuya atmósfera se expandía por toda la sala embriagando a los asistentes. Sí, el desencanto llegaba como algo más que el desencanto del franquismo o el desmoronamiento de una familia.
Hubo muchos elementos de épica: las cuatro coca-colas, citar que Bolaño habla de él en 2666 o insistir en que la CIA lo persigue. Vacas llegó (incluso) a decir: “Después de los Rolling Stone está Panero”. Pero también la épica se quebró casi con la misma intensidad que con las palabras de Leopoldo María en la película –“yo me destruyo para saber que soy yo y no todos ellos”- cuando este bajó del escenario para sentarse en una butaca. Nuestro héroe, en el que perdura ese gesto que observamos en la pantalla de introducir la mano en la camisa para tocar el pecho, se pasaba del verde de las sillas del escenario al naranja de las butacas y huía de las escenificaciones. 
Leopoldo María Panero, sentado entre el público, en la primera fila. 
Fotografía de Lola Araque

Como nos recuerda Michi Panero hacia el final de la película, para estar desencantados antes hay que estar encantados o quizá, como también apunta el hermano menor, simplemente el desencanto es una cosa impuesta, como la épica. También la épica viene dada y no se combate con epitafios.

Pálida señorita del paraguas

PD: Y esto era solo el primer asalto Novísimo. A partir de esta tarde, más leyenda. Estaremos retransmitiendo en directo las mesas de los Novísimos a través del hashtag #novisimos (en minúscula y sin tilde). Que nadie diga que no poder trasladarse a la ciudad del hombre del paraguas es excusa para perderse un reencuentro histórico.