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martes, 23 de julio de 2013

En busca del género más parecido a la poesía: el cuento

"Uno escribe también los silencios", decía Medardo Fraile. Precisamente por eso, por los silencios, por la quietud que ha de respirar el texto, construyéndose solo con las palabras justas, sin que nada sobre o falte, puede que sea el cuento el género más próximo a la poesía. Al menos, eso defiende el hombre del paraguas, razón por la cual incluye, por segundo año consecutivo, un taller de cuento en su programación, dentro del programa formativo.

Cabría hablar entonces de la poética del cuento o de los cuentos escondidos en poemas, pero ya se ocupará de debatir acerca de ello Francisco A. Carrasco, escritor y periodista cultural cordobés, coordinador del Suplemento Cultural de Diario Córdoba Cuadernos del Sur, en el que colaboró durante muchos años Medardo Fraile desde su espacio La Raya. Todo tenía que unirse en esta edición, en la del décimo aniversario, para narrar bien la historia y hacer que los participantes en el taller reescriban el cuento (o el poema).

 Medardo Fraile. Ilustración de Pablo García

Ángel Zapata [os recomendamos la entrevista de Ángel Zapata a Medardo Fraile publicada en Culturamas] y Eloy Tizón, cuentistas y grandes profesores de escritura creativa, serán los invitados al taller y a la mesa redonda de homenaje al cuentista-padre, Medardo Fraile, que pensaba en este género como un "puñetazo lleno de realidad posible".  De alguna forma, sus memorias, recogidas en "El cuento de siempre acabar" (Pre-Textos, 2009), enlazan con ese ¿quieres que te cuente un cuento, recuento, que no se acabe nunca? de cuando éramos pequeños. Y sí, los cuentos nunca se acaban. Tampoco la poesía. Y los maestros no mueren.

PD: Sabemos que muchos estáis impacientes -recibimos muchos mensajes a través de Facebook que apuntan a ello- por inscribiros ya a los talleres pero tendréis que esperar un poco más. Estamos trabajando en la nueva cosmoweb, donde podréis encontrar toda la información de los talleres y rellenar el formulario de inscripción. Sentimos la demora... Esta nostalgia propia del aniversario, ay...


pálida señorita del paraguas



martes, 2 de octubre de 2012

Grandes preguntas en pequeños talleres

El hombre del paraguas apuesta por los talleres porque sabe que es en estos espacios, en los que se entrena el oficio y se convive con otros aspirantes, donde surgen, de un momento a otro, de manera inesperada, las grandes preguntas, que ni siquiera los que los imparten son capaces de responder para sí en su día a día. Ante el estupor por su formulación en público no queda sino debatir y autocuestionarse (para dentro), porque la respuesta puede que no exista.

Taller ¿Y por qué no? Fotografía de Lola Araque

¿Contar o no contar una historia de familia que puede causar dolor en el entorno más cercano? Y una bomba de perplejidad estalla en medio de la sala de juntas de la Facultad de Filosofía y Letras donde Matilde Cabello imparte el taller ¿Y por qué no? Los participantes se miran unos a otros e intercambian opiniones. Hay partidarios de escribir decididamente, otros que hablan de escribir, guardarlo en el cajón y romperlo con el tiempo, los que insisten en calcular el dolor y los daños derivados del mismo… A la sesión asisten, como invitados, Joaquín Pérez Azaústre y Araceli S. Franco. También ellos se interrogan entre sí. Desconocen la respuesta pero hablan de su experiencia. Después, una de las integrantes del taller sentencia: “Si la historia está ahí, hay que escribirla”
Guillermo Busutil en la sesión final del taller de cuento. Fotografía de Lola Araque

¿Qué hacer para alargar una historia, para pasar de las 50 páginas? Y todos ríen en el taller Cómo escribircuentos, de Antonio Luis Ginés y Francisco A. Carrasco. Piensan: “he aquí el quid de la cuestión”. Uno de los participantes tiene recogido su viaje a Cuba en 50 páginas. Un amigo lo ha animado a prolongar la historia y él, decidido, ha aceptado el reto, pero no sabe qué más hacer. Francisco A. Carrasco le propone aumentar las descripciones, adentrarse en otros personajes…, mientras Guillermo Busutil, el invitado especial del taller, también duda sobre la respuesta. Advierte del peligro de hacer crecer y crecer la historia para que esta termine por descontrolarse y, así, disgregarse. Apuntan algunas otras cuestiones entre todos y al final… queda un poco en el aire. Pasan a hablar de los finales, de los finales con efecto retardado.
Eduardo García y sus talleristas. Fotografía de Lola Araque

En el Taller de Poesía de Eduardo García aún se están germinando las preguntas dentro de las rocas, porque Eduardo habla de sus talleristas como piedras, que ya albergan la esencia de lo que serán, pero a las que hay que esculpir para hacer que su propia voz aflore. De momento trabajan el primer verso, hacer que este prometa mucho sin comprometer nada, y aguardan impacientes la visita de Pere Gimferrer y Luis Alberto de Cuenca. 
Javier Álvarez, durante el cuando. Fotografía de Lola Araque.

Por su parte, Javier Álvarez, aún se encuentra en el “cuando” del Cuando haces pop, porque, según explica, cada sesión se corresponde con una palabra. Cuando es el momento de presentarse, exponer la experiencia propia, precisar que bastan tres acordes (Sol-do-re) para esgrimir una melodía y desterrar la culpa y el pedir perdón, porque en la canción POPular “ocurre de todo; esto es una sorpresa continua” y aún queda el haces y… el POP.

Pálida señorita del paraguas

PD: Del taller de Matilde Cabello han salido "Los chicos del menú" y darán de qué hablar, con sus reuniones periódicas en la cafetería de la Facultad de Filosofía y Letras al mediodía. "Eso del menú baratito es muy de escritor", precisaba Joaquín Pérez Azaústre al enterarse de la iniciativa.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Lecturas a domicilio

Nada más entrar en el Salón del Centro de Mayores Fuensanta-Cañero, los reconocemos. Son muchos de los cosmoanónimos, que participan también en la exposición “Mirar un poema”, dentro de Distrito Poético, y, a su vez, asisten al taller de cuento impartido por Antonio Luis Ginés y Francisco A. Carrasco. Sí, allí están Pedro, Javier y Ana. También, Cecilia, Victoria, Ana Carmen y Rosa, movidas por el entusiasmo. Ante ellos, todo un festín de libros encima de la mesa y la ilusión de dar a conocer a otros lo que para ellos es vital: la lectura y la escritura.

Fotografía de Lola Araque

Con este afán, el de compartir con otros los textos que les apasionan, surge “Lecturas a domicilio”, una iniciativa, principalmente dirigida a mayores, con la que buscan llevar los libros a aquellos que no tienen la oportunidad de disfrutar de ellos, bien porque no cuentan con recursos o porque no saben leer. Ellos prestan la voz y se desplazan allí donde haga falta porque no se trata de que el público acuda a escucharlos, sino de que ellos vayan allá donde se reclame la literatura.

Esta tarde, de manera excepcional, reúnen a los asistentes en el Centro de Mayores Fuensanta-Cañero. Leen poemas de Federico García Lorca, Gloria Fuertes, Ángel González, Juan Ramón Jiménez, Luis Cernuda, Juan Antonio Bernier… y algunos de los versos de los Anónimos de esta edición (orgullosos, también lucen este librito sobre la mesa), inmersos en una atmósfera de celebración del cariño por los libros. Al finalizar, invitan a los participantes a llevarse alguno de los libros dispuestos sobre la mesa.
 Fotografía de Lola Araque 

Después, dan las gracias al Festival por ofrecerles la oportunidad de presentar su iniciativa dentro del ciclo Distrito Poético. El cosmoequipo insiste: si el hombre del paraguas puede acampar a su antojo por la ciudad, haciendo de Córdoba un referente cultural a nivel internacional con Cosmopoética, es precisamente porque hay colectivos ciudadanos sólidos, decididos a hacer de la poesía algo cotidiano durante todo el año.

Mañana jueves 27 volverán a leer a las 19horas en el Colegio Algafequi (C/ Periodista Gago Jiménez, 1,). Os esperan. Entre tanto, os animamos a conocerlos a través de Facebook.

Pálida señorita del paraguas

lunes, 24 de septiembre de 2012

La vuelta a las aulas

Con el frescor del otoño invadiendo ya la ciudad y las puertas de la Facultad de Filosofía y Letras y de la Biblioteca Central muy abiertas, arrancamos los cosmotalleres. Por la mañana, el inicio de las clases en Filosofía y Letras coincide con la primera sesión del taller para mayores “¿Y por qué no?”, impartido por Matilde Cabello. Muchos de los integrantes del taller se encontraban ya en el interior del Aula Magna cuando todavía quedaban 10 minutos para que comenzase. Llegaban ilusionados por este volver a las aulas, pero también algo tímidos. Invadían la sala de manera dispersa, miraban a un lado y otro, expectantes, y recogían con entusiasmo la carpeta que Matilde les entregaba, para –rápidamente- pedirles folios.
Matilde Cabello, en la primera sesión del Taller. Fotografía de Lola Araque

El taller se iniciaba con una presentación de la Cátedra Intergeneracional, que facilita la vuelta de los mayores a la Universidad, y con la puesta en común de la experiencia de José, que habiendo terminado el Bachiller en su momento, decidió aterrizar en la Universidad en el año 2000 “para conocer la facultad por dentro”. Hizo entonces Historia. Después llegaron Humanidades e Historia del Arte y así hasta hoy. “Si lo he hecho yo, cualquiera puede hacerlo”, sentencia José. Y es que sus palabras, ese desmitificar la escritura para mostrar que no depende de la edad, son el núcleo de este taller en el que una voluntariosa y paciente Matilde Cabello se entrega a sus participantes más allá del horario establecido, porque estos van perdiendo la timidez y poco a poco se animan a poner en común experiencias, dudas, inquietudes… 

“Escribir es crear vida, es darle vida a lo que no existe”, advierte Matilde, y, para ello, el primer paso es la idea, esa cosa que tenemos en la cabeza y que hay que esculpir, les explica. Sobre la idea trata la sesión de hoy y para hacer que esta brote “leer es importantísimo”, así como “llevar una libreta encima e ir anotando lo que te gusta”. Después, vendrán los personajes, el ambiente en el que estos se desenvuelven y cómo van a hablar y el programa del taller se completará con la visita de un editor, un periodista y una poeta, para que los participantes puedan completar esta visión.

A las 17h, las puertas que se abrían eran las de Biblioteca Municipal Central, invadidas en un primer momento por cámaras y periodistas que hacían sentir a Antonio Luis Ginés como toda una superstar. Él, encargado de impartir el taller "Cómo escribir un cuento" junto a Francisco A. Carrasco, ambos miembros de la Asociación Mucho Cuento, demandaba entrega y capacidad de trabajo a los asistentes desde el inicio, consciente de que este será un taller muy exprés y que no le dará tiempo a tratar todo con la intensidad y la calma que le gustaría. El primer paso es definir qué es un cuento. Después, pasa a dar algunos consejos para finalmente mostrar algunos recursos y herramientas. 
Antonio Luis Ginés en la primera sesión del taller. Fotografía de Lola Araque

Los participantes, de edades dispares, toman notas y le escuchan atentos, mientras Antonio, con voz firme, pasea por entre las mesas y les mira a los ojos. Se dirige a ellos de forma clara, incisiva, con ese acento suyo tan peculiar. A los 45 minutos, ya ha conseguido ganarse su confianza y se animan a intercambiar opiniones entre sí, formular preguntas... La clase finaliza con un cuento, Carrusel aéreo, cuya estructura y título analizan. Cuando va a finalizar la sesión, todos tienen ya claro que un cuento no tiene por qué comenzar con "érase una vez", que a los personajes hay que dejarles espacio, para que nos sorprendan, y que "terminar un cuento con puntos suspensivos es criminal". 

Y después de las clases, todavía queda tiempo para reencontrarse con la poesía en la taberna con el ciclo Poesía Tabernaria y en el escenario, con Palabra en escena, que también arranca hoy con “Tratado para una vida elegante”. Por supuesto, continúan Flash-bus, las presentaciones y encuentros en Orive, Versos sumados… ¡El hombre del paraguas no para!


pálida señorita del paraguas

martes, 7 de agosto de 2012

De cuentistas y cuentos

Apenas le hemos prestado atención en la ciudad. Suele ser considerado un género menor, algo a lo que dedicarse por mero entretenimiento y, sin embargo, es el primer punto de atención para los que comienzan a aficionarse a la lectura y también el primer ejercicio para aquellos que se atreven ya desde pequeñitos a empuñar el boli (o el lápiz).  De Borges a Cortázar, pasando por Quim Monzó y las abuelas, abuelos, papás y mamás, todos cuentistas.

De hecho, a lo largo de nuestra vida no hacemos sino almacenar cuentos. Puede que olvidemos su título, su autor o el nombre de los personajes, pero las historias quedan. Quizás el cuento sea la fórmula más noble, más sencilla y honesta, de hablar de la naturaleza humana y de lo que hay tras ella. Y hay que entrenarse para dedicarse a ello.

Con el fin de defender y reivindicar el cuento como género primigenio, aparecía hace ya más de cinco años la Asociación Mucho Cuento en Córdoba, integrada por autores como Juan Pérez Cubillo, Antonio Luis Ginés y Francisco A. Carrasco, entre otros, dedicada a promover el cuento a través de distintos talleres, antologías (con firmas colaboradoras de renombre, entre ellas, Fernando Iwasaki, Andrés Neuman y Carlos Castán) y lecturas públicas, como el ciclo que tenía lugar en la (encantadora) azotea de la Hospedería del Atalia. Eso sí, sin olvidar la ciudad como telón de fondo y los escritores cordobeses (más o menos incipientes).

Todos somos (en potencia) cuentistas. Para ayudarnos a serlo plenamente Antonio Luis Ginés y Francisco A. Carrasco nos presentan el taller "Escribir un relato", al que acudirá como invitado Guillermo Busutil, Premio Andalucía de la Crítica por sus relatos. Con este Cosmotaller el hombre del paraguas presta (por fin) atención a esta forma de escritura, porque, como afirma Córtazar en Bestiario: "el conejo recién nacido es como un poema en sus primeros minutos" (Léase el cuento "Carta a una señorita en París" para entender la metáfora en su plenitud, esto es, la relación existente entre vomitar conejitos y la escritura, también veloz e higiénica. Que aproveche, por cierto).

El  taller "Escribir un relato" tendrá lugar del 24 al 28 de septiembre en la Biblioteca Municipal Central de 17h a 18h. Ya puedes inscribirte a través de la web de Cosmopoética.


[PD: Puede parecer, al rellenar el formulario, que no funciona, que los datos no se están enviando, pero no es así. Cada vez que haces click en Inscribir, tus datos se almacenan. Te llegará un email apenas unos minutos después avisándote de que intentaremos ponernos en contacto contigo lo antes posible. Estamos trabajando para que todo funcione mejor... Agradecemos vuestra paciencia.]


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